El Sector inmobiliario español: presente y futuro.

El Sector inmobiliario español sufre una caída inaudita y nunca vista. Es cierto que esta crisis es diferente a todas, hay características que la hacen diferente, entre ellas el stock inusitado de viviendas, la falta de crédito a familias y empresas, las condiciones fiscales desfavorables y el enorme endeudamiento del Estado.

El sector atraviesa serias complicaciones.

Ante esto se encuentra el particular problema de fondo entre Entidades Financieras y los Promotores Privados. En esta singular Guerra, que nace con una clara inclinación a la victoria al lado financiero, se enfrentan por librarse del stock de viviendas que cada uno de ellos acumula. Esto hará que las condiciones que ofrecen los bancos y cajas para sus viviendas sean mejores que las que ofrecen para los privados, con lo que no es difícil pensar el lógico, aunque irremediable, enfado del sector privado.

Esta prisa por vender, a parte de quitarse de encima el riesgo cuanto antes, nace de la necesidad creada a las entidades financieras por el Banco de España ante la subida considerable en las provisiones de los bancos. Es decir, la guerra de ventas va a subir a medida que vaya avanzando el tiempo.

Esto genera un retraso en las ventas de los promotores privados, de aproximadamente un año o año y medio aproximadamente (visto de forma optimista), en la que estos dejarán de producir viviendas y proyectos para dedicarse a sobrevivir con sus empresas. Es decir al menos al sector le quedan dos años de paralización, a añadir el tiempo de ventas de las viviendas de los promotores privados, que nos iríamos a 2.014 de forma optimista. Recordemos que el stock actual de viviendas son 660.000 y el consumo medio natural de crecimiento del país es de 150.000 unidades al año, con suerte.

Ante esto, el sector mira inmóvil qué es lo que pasará el año que viene, y yo digo que poco más para el sector residencial. Quizás otros tipos de construcción si tiren del carro desde el momento que el banco se libere de su stock y, pasado y pagadas gran proporción de su deuda, vuelva a financiar ladrillo.

La situación es crítica para muchos y esto es insalvable. Hay que tomar medidas fiscales y laborales para hacer que las empresas sobrevivan en un país, cuyo peso dependiente del ladrillo es tan alto. De lo contrario, mal encaminados vamos y la mortandad de empresas seguirá en alza.

Muchos apuestan por su recuperación, que es cierta, pero a este ritmo antes indicado. El futuro del país lo marca la empresa privada y no será así. Se venderá más y más ágilmente al avanzar los años, pero se debe actuar ya desde el Gobierno.

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1 Respuesta para “El Sector inmobiliario español: presente y futuro.”


  1. 1Jose Antonio Romero

    Como bien comenta la situación es crítica para el sector. La total falta de rumbo en la aplicación de las políticas macroeconómicas incluyendo las exigencias de mayores provisiones a los bancos están estrangulando al sector y reduciendo el potencial de crecimiento de la economía. Lo más triste de todo es que seguirán cerrando muchas empresas y detrás hay personas.

    Ahora bien, estos hechos están gestando lo que de aquí a dos años se transformará en un repunte de precios que ya hoy empieza a marcarse en algunas CCAA en la actual coyuntura económica. Así que en el futuro se producirá un efecto rebote en el sector construcción. Estamos repitiendo patrones.

    Lo único claro es que una vez los bancos depuran el stock y se confirme el repunte de precios el Estado abrumado por el lastre que supone la reducción de recaudación fiscal que tiene que sustituir vendiendo deuda pública(238.000 millones sólo en 2010) mirará para otro lado y fomentará que los bancos vuelvan a financiar proyectos. Caso contrario no habrá forma que el Estado, las CCAA y sobre todo ayuntamientos saneen sus cuentas. Nadie va a renunciar a los ingresos fiscales derivados de la construcción. Así que mientras ajustamos cuentas públicas estrangulamos la construcción para generar un rebote. Recordemos que sin estos ingresos no se van a poder realizar no sólo infraestructuras de servicios o equipamientos que a su vez retroalimentarán la economía, si no que de ellos dependen desde todo el Estado del bienestar.

    El repunte de precios y rebote se dará. Como se suele decir la economía crece a base de burbujas aunque ya no habrá circunstancias propicias para que se desarrolle un boom anterior. Observese que apesar del escaso movimiento y volumen en las ventas de suelo se están produciendo macrocompras de centenares de miles de m2 por parte de capital riesgo y otros inversores. Así que el capital sigue mirando a España, se posiciona y sólo espera el momento para desarrollar proyectos.

    De todas formas hay que seguir trabajando en el escenario actual y no pensar en de aquí a dos o tres años el sector empiece a recuparse y mucho menos en esperar un resurgir. Muchos olvidaron trabajar gestionando el riesgo con un ciclo expansivo tan largo. Ahora hay que volver al trabajo de campo.

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